Hace unas semanas, el Instituto de Biología Molecular de Rosario y la Fundación Bunge y Born inauguraron el Laboratorio de Fabricación Digital con la incorporación de dos impresoras 3D de última generación y un ciclo de capacitaciones a cargo de Che3D para el uso de estas herramientas.

Desde ya hace tiempo, la Fundación Bunge y Born con un renovado plan estratégico, invierte en innovación social y promueve el desarrollo de soluciones novedosas a problemas educativos, culturales, científicos y de salud pública.  En este sentido, ambas instituciones invitaron a Che3D a participar del proyecto con la donación de una impresora de deposición (FDM) Prusa MK3S+ y una impresora de fotopolimerización de resina Creality LD 02R.

Además, en el marco del evento, Tomás Chernoff, director General de la empresa dictó una charla introductoria a las tecnologías de fabricación digital  en la que manifestó las posibilidades del nuevo laboratorio en producción de elementos que contribuyan a búsqueda de nuevas soluciones en el ámbito de la  ciencia y la salud. 

Como empresa, lo que más nos interesa es la posibilidad de capacitación de los investigadores en nuevas tecnologías, para contribuir al trabajo científico de calidad que lleva adelante en el Instituto en diferentes líneas de investigación como bioplantas, biomedicina y microbiología.

La pandemia de coronavirus nos puso en jaque a todos, cambió nuestras rutinas o directamente las disolvió, por eso muchos tuvieron que reinventarse para poder seguir desarrollando sus actividades. Pero a Tomás Chernoff esta situación no hizo otra cosa que ponerle por delante un nuevo desafío: ¿Cómo innovar para ayudar a la sociedad en esta difícil situación? Esta innovación es tan grande que llegan hasta la Base Marambio.

Siguiendo los pasos de su padre, Jorge Chernoff, quien fue el primero en trabajar con impresión 3D en Argentina en el año 1994, Tomás ayuda a que las personas puedan “fabricar sus ideas” gracias a las impresiones de este tipo desde 2011. El joven es CEO de la compañía Che3D, confundador de DAR Máscaras y socio en Peek Studios.

El objetivo del trabajo de Chernoff es “aportarle valor al mundo desde su creatividad con esta tecnología”. El limite es la creatividad, repite en la diálogo con VíaPaís, y manifiesta su sueño de que “el proyecto siga escalando” pero no en tamaño sino en alcance para poder llegar a más personas y que estas “puedan fabricar sus ideas”.


La pandemia y la impresión 3D: ¿mascarillas o respiradores?

El 2020, fue un año duro y desafiante, fueron muchos los emprendedores que tuvieron que reinventarse, los puestos de trabajo que desaparecieron y las limitaciones para trabajar. Pero lejos de quedarse con los brazos cruzados, buscaron la manera de innovar y ayudar a la vez. Chernoff cuenta que “cuando empieza el COVID, la situación economica en Argentiina dentro de sus ciclos estaba en un momento complejo, pero al trabajar en innovación y estar acostumbrados a ese rol, no hicimos más que lo que sabíamos hacer”.

Es por esto que el puntapié inicial fue: “¿Cómo innovamos para ayudar a solucionar este problema?”. Al analizar el panorama surgieron dos posibilidades: fabricar respiradores de esa manera “era PELIGROSO POR SU COMPLEJIDAD las certificaciones que se necesitan”.

Nuestra concentración estaba en impedir el contagio, con mascaras con mayor capacidad cubritiva y no en el fondo del túnel, con los respiradores, que es la solución a la que nadie quiere llegar”, señaló el joven y remarcó que los respiradores no eran elementos propicios para ser fabricados por personas sin la exactitud técnica que requieren.

 Una vez definido que iban a elaborar mascarillas, comenzaron a pensar y diseñar un elemento que se pueda crear con mucha velocidad ya que la demanda era alta, que sea cómodo porque quienes más lo iban a utilizar lo llevarían puesto mucho tiempo y sobre todo que sea cubritivo e impida cualquier tipo de contacto con microgotas que se proyectan al hablar.

Una vez que encontraron el diseño salieron rapidamente a apoyar al Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires con 50.000 unidades y aliados con Briefing 360 crearon DAR Máscaras, las mismas ayudaron y ayudan a protegerse a cientos de miles, entre ellos están los trabajadores de industrias, clientes de farmacias, de cadena de supermercados, entre otros.

¿Es simple el manejo de una impresora 3D?

 Al consultar con Chernoff si cualquier podía volver tangibles sus ideas con una impresora 3D, el fue contundente y la respuesta es si. El emprendedor alienta a que las personas se animen a usar esta tecnología que ayuda a “resolver cosa simples de la vida cotidiana”.

Lo mas importante es la motivación”, remarcó el joven y aseguró que “el uso de la impresora y el Software es simple”. Al mismo tiempo comentó que anteriormente estos elementos eran de difícil acceso ya que era costosas pero que ahora eso cambió: actualmente hay impresoras desde 200 o 300 dólares.

La impresiones 3D llegan a la Base Marambio

Ahora la innovación de la impresión 3D llegará a la Base Marambio en la Antártida con el objetivo de mejorar la calidad de vida de quienes están allá ya que les permitirá resolver “problemáticas cotidianas que se presentan de forma más rápida y precisa”.

Chernoff comentó que hace unos años se envió una impresora de este tipo al espacio, y que esta permitió “solucionar problemas cotidianos, innovar y mejorar el día a día”. El emprendedor habló de la ventaja de tener este elemento en lugares de difícil acceso: “Con un repositorio virtual y una impresora 3D, fabricas lo que necesitás en el momento”.

La maquina ya está en aquel continente y promete traer buenas soluciones para quienes viven allí. En este lugar, “la logística implica un vuelo especial, gastos extras, que con la impresora en el lugar se solucionan”.

La innovación está en nuestra cabeza, así lo sostiene Chernoff y asegura: “Es una tecnología tan poderosa, que depende de tu capacidad creativa, podes crear cualquier cosa”.